domingo, 24 de enero de 2016

Tigresas blancas: Lo que las diosas del sexo oral pueden enseñarte


Era un grupo de mujeres taoístas que sabía aprovechar los beneficios de esta práctica erótica. Creían que las ayudaba a mantenerse jóvenes y sin arrugas.
Las tigresas blancas era un grupo de mujeres taoístas, una antigua sociedad secreta,  que promovía el sexo oral como una práctica que absorbe la energía sexual masculina y la inmortalidad espiritual. ¿Por qué? Porque según la filosofía taoísta, la energía sexual es la más poderosa que poseemos y, más allá del goce, podemos obtener muchos otros beneficios.
Su extraño nombre se debe a que, en Oriente, el tigre es el animal más dominante de la Tierra. Las características y actividad de estas mujeres parten del animal, ya que para poder quedar preñadas deben copular más de cien veces, porque necesitan  mucho más esperma que el resto de los animales. Podríamos decir, entonces, que la tigresa es un animal muy seductor.
Su creencia es que mediante el sexo oral la mujer logra intensificar el orgasmo. Además, le ayuda a recobrar la energía sexual propia de la juventud y a restaurar la belleza general del cuerpo.
Con el paso de los años, la pérdida de estrógenos y la rutina se vuelve inevitable la falta de deseo. Ellas proponen esta práctica sexual como forma natural de lograr la estimulación, para volver al juego y a la sensación de sexo adolescente apasionado. Así, consideran que podemos vencer el paso del tiempo y mantenernos jóvenes de una forma natural.

¿Cómo funciona?
El líquido seminal, también llamado “lágrimas de dragón” por los taoístas, ayudaría a que la mujer recupere su juventud y vitalidad. Las propiedades del semen son muy valiosas, pero las tigresas nunca lo ingerían. Ellas se lo esparcían por la cara y los pechos, a modo de mascarilla de belleza. Creían que las ayudaba a mantener la piel tersa y sin arrugas.
“Mediante el coito, la mujer concibe un hijo carnal. Mediante el sexo oral, vuelve a engendrar las tendencias de su niñez”, dice el Manual de la tigresa blanca.

Consejos varios (y muy útiles)
¿Qué podemos hacer para que el sexo oral sea excitante y tentador? Aquí, las claves:
* Cuidar la higiene personal. Parece algo obvio, pero no lo es. Muchas mujeres se quejan porque el miembro del hombre tiene olor. ”Me acerco y se me van las ganas… Me mata la libido”, dicen algunas. “No es que no quiera, pero tampoco me gusta decirle que se vaya a lavar… Y ahí se corta todo”, cuentan otras.
* Conquistarse cada día. La rutina nos alcanza a todos. Por lo general, los solteros están mucho más pendientes del cuidado de sus zonas íntimas y los casados se dejan estar, pero la higiene personal es algo que no debemos descuidar en ninguna etapa ni situación.
* Mantener una alimentación saludable. Consumir frutas, verduras, jugos y agua es beneficioso para el aroma y sabor del semen. Sucede todo lo contrario con el cigarrillo, la carne y las comidas picantes.
* Se pueden incorporar lubricantes comestibles. Hoy encontramos productos con sabor y aroma de frutos rojos, chicle, chocolate o menta, entre otros. También existen aceites comestibles que levantan temperatura con cada beso.
La unión de la boca y los genitales es un juego fantástico. No dejes de disfrutarlo y vivir una sexualidad plena, ¡siempre con cuidado y placer para los dos!

Conversaciones con el clítoris


Cuándo, cómo, a qué ritmo, a qué temperatura. Todos estos temas y más en un diálogo profundísimo con el único órgano de la naturaleza humana destinado exclusivamente al placer. 


Parece realmente una ironía, pero todas deberíamos tener una conversación íntima con nuestro clítoris. No solo porque particularmente cada mujer tiene sensibilidad en diferentes lugares, sino porque todas necesitamos, a la hora de ir a la cama, el conocimiento para dirigir a nuestro compañero.

Disociadas
Muchas mujeres se disocian de su genitalidad y creen que no importa la experiencia de la caricia o de la estimulación. Falsamente deducen que la vibración puede causarles daño o utilizar un juguete es pecaminoso y sucio. Pero el juego erótico es fundamental para entender por dónde es que esas zonas son las más sensibles o vulnerables a la excitación.

Otras mujeres, sienten que la penetración es la única forma de tener buen  sexo y olvidan las artes mágicas del sexo oral que, bien realizado, suele ser una de las formas de disfrute más estimulantes.
Imaginar de qué manera podemos sentir, participando con nuestros genitales y aprendiendo a integrarlos sin vergüenza, es la meta. Tocarnos despacito, conocernos, mirarnos, es poder reconocer cada punto placentero que nos provoque una sensación diferente para preparar todo el cuerpo para la culminación sexual satisfactoria, la llegada al espléndido orgasmo.

Frustraciones afuera de la cama
Claro que tenés razón, que las mujeres pueden tener múltiples orgasmos conectándose como corresponde con su clítoris, utilizando la imaginación y la fantasía ampliamente sin pudores. Así, se empiezan a evitar los pensamientos que perjudican y ponen distancia entre lo sensorial y el estímulo. Realizado ese juego en el contexto apropiado, relajada y buscando todo lo que te lleve a un punto de entrega de tu cuerpo, te preparás para una carrera en logros y objetivos de mayor a menor intensidad. 
A veces sucede que ciertos pensamientos distraen para evitar la situación de clímax (y muchas mujeres lo hacen de alguna manera para herir inconscientemente el ego masculino). Si el varón se siente frustrado, impotente y poco viril como para satisfacer a su compañera, en estos casos es muy factible que el vínculo este deteriorado en otras áreas y esto se manifieste en la sexual también. La única salida es la terapia de pareja.

Ritmos
Las mujeres estamos preparada físicamente para volver a empezar inmediatamente. No necesitamos descansar, ni tampoco un tiempo refractario como los varones, para reponer energía y volver a tener una erección posterior a la eyaculación. Esta es una gran ventaja que tenemos las mujeres y que (en algunos casos) no sabemos aprovechar. Hay que dejarlo en claro: podemos tener tantas satisfacciones como ganas y deseos tengamos aun cuando no quedemos totalmente satisfechas en el primer intento o nuestro compañero se anticipe (lo que sucede muchas veces).

Primero, a solas
Esa conversación intima con nuestro clítoris, implica que nos conectemos a solas con nuestro cuerpo. Podemos reconocer con un espejo cómo está formado, tocar las zonas de los labios internos, labio mayor, monte de venus… e ir experimentando las diversas sensaciones bañándonos, duchándonos, o en la cama, concentradas en esa experiencia. Toda inclusión de objetos ya sea juguetes, vibradores, alimentos, cremas, sedas, y todo aquello que permita ir preparándose para el juego en pareja, vale. 

En este diálogo es fundamental incluir también la imaginación: poder construir situaciones ideales, disfraces, personajes. Imaginar maneras de acariciarse, roces, y también (porqué no) imaginar sonidos que acompañen cada mecánica y que comprometa al cuerpo entero en lo que respecta a los cinco sentidos.

Esta propuesta es sumamente efectiva para las mujeres anorgásmicas que no encuentran la manera de sentir, y que llegan difícilmente o siempre con otras alternativas. 

Formas de llegar
Algunas comentan que la única forma es con la ducha del vidette. A la alegría orgásmica le sigue una intensa angustia (si es que no pueden hacerlo con su pareja de una manera satisfactoria). Provocan, también, una carga de responsabilidad al varón que lo hace sentir poco deseado o atractivo.
Lamentablemente, las parejas adultas no hablan con sus hijas de lo importante que es disfrutar el orgasmo. El temor real aparece frente a la dificultad para tocar un tema que genera una gran dificultad con la propia sexualidad. Desconocen cómo hacerlo, no tienen las herramientas y esto sigue fabricando mujeres anorgásmicas que creen que una pastillasolucionará esa dificultad. O piensan que un cambio de pareja lo resolverá y van de una a otra relación con la misma experiencia a cuestas. Falta de educación sexual: primer causal del problema.
Pero como me decía una paciente. "Hablando con tu vulva, la convencés de que puede hacerlo, de que camine tranquila y logrará el premio", resulta simpático así dicho. Y no solo hablando sino tocando, mirando, oliendo, descubriendo, nos conocemos más a nosotras mismas y aumentamos el placer. 

Tao del sexo: 5 posiciones milenarias para enloquecer en la cama

Para los adeptos a esta filosofía, las relaciones sexuales son un acto sublime y de carácter divino que no está asociado a la culpa moral, ni a ningún morbo. Es la oportunidad para fortalecer la vitalidad y la salud tanto masculina como femenina, dado que suponen que la fuerza sexual puede ser convertida en una fuerza curativa. Aquí, el top five de las posturas más placenteras.
Regular y controlar el acto sexual es una de las características más importantes para el Taoísmo, un sistema de filosofía de vida que nació hace unos 2.500 años en China y fue creado por Lao-Tse (“viejo maestro”). El sexo es un acto sublime, de carácter divino que no está asociado a la culpa moral, ni a ningún morbo, sino que es la oportunidad para fortalecer la vitalidad y la salud, dado que suponen que la fuerza sexual puede ser convertida en una fuerza curativa.
Esta filosofía china se centra principalmente en la observación de la naturaleza y la armonía que debe existir entre todos los seres y el universo para que podamos sobrevivir. Su mensaje se basa en el desarrollo interior y espiritual del hombre. 

Las distintas posturas sexuales del Tao, según sus adeptos, sirven para curar dolencias de huesos y articulaciones, problemas circulatorios, incluso influye en la falta de regularidad en el ciclo menstrual. Además, indican que su práctica proveerá creatividad, belleza, longevidad y enriquecerá el espíritu. Aquí, cinco de las más importantes:
1 - El dragón. La mujer se acuesta boca arriba y el hombre se coloca encima. Ella levanta su pelvis para un mejor estímulo dado que, según el Tao, el hombre debe penetrarla ocho veces con poca profundidad y de manera tranquila, para estimular el punto G femenino, y luego debe hacerlo profundamente, dos veces más. Se sigue con este ritmo hasta el orgasmo de la mujer.
2 - La cigarra. La mujer se acuesta sobre el vientre con las piernas algo abiertas, y el hombre se coloca encima, sobre su espalda. Es necesario que la mujer levante un poco sus nalgas. El varón debe autosostenerse apoyando sus brazos en la cama, sin descargar su peso sobre la mujer. El hombre debe realizar nueve penetraciones y repetirlas seis veces. Con estos movimientos la mujer logra una gran excitación, y el orgasmo suele llegar antes.

3 - El mono que salta. La mujer se encuentra recostada de espaldas, y coloca sus piernas sobre los hombros del varón, quien se encuentra arrodillado frente a ella. En esta postura también es el varón el que domina los movimientos. El empuja, profundamente, sin moverse. Si bien los movimientos son acotados, la contemplación de la excitación y el orgasmo del otro es lo que lo hace interesante.

4 - El tigre al acecho. En esta postura la mujer se coloca de rodillas, sosteniéndose con las manos en la cama, mientras que el varón se coloca por detrás también arrodillado. La mujer debe quedar levemente inclinada hacia adelante con la cabeza baja. El hombre la toma por la cintura y la penetra con fuerza al principio y luego se retira penetrándola, nueve veces en forma superficial y una de manera profunda. Esto permite que la mujer se excite por el masaje que se produce en el Punto G. Una vez alcanzado el orgasmo de la mujer, el hombre buscará el suyo con penetraciones más profundas. En esta postura, la mujer hace de sostén del hombre, lo que le da un gran protagonismo, ya que hace de cimiento de la relación.

5 - Estilo peces. En esta posición el hombre tiene que estar recostado sobre la cama, con las piernas extendidas, mientras la mujer se “monta” frente a él, mientras hace movimientos con la pelvis. El hombre penetra suavemente y siempre con poca profundidad.

Una vez que finaliza el acto sexual, se recomienda a la pareja no alejarse del compañero, ya que es un instante de extremada sensibilidad que conviene compartir juntos, cuerpo a cuerpo, intercambiando las experiencias positivas de haber disfrutado el momento.

domingo, 20 de diciembre de 2015

"Mi pareja es eyaculador precoz"



¿QUÉ PASA CUANDO EL HOMBRE TIENE ESA DISFUNCIÓN? ¿PUEDE SER MOMENTÁNEA? ¿SE REVIERTE? ¿CÓMO PLANTEAR EL TEMA Y BUSCAR JUNTOS UNA SOLUCIÓN? 
 LOS PRIMEROS TIEMPOS DE UNA RELACIÓN, LA PAREJA DEL EYACULADOR PRECOZ MUCHAS VECES NO PLANTEA NI SE QUEJA DE LA SITUACIÓN.
EL CARIÑO MUTUO, LA COMPRENSIÓN Y EL INGENIO PERMITEN MUCHAS VECES ENCONTRAR UNA SOLUCIÓN MOMENTÁNEA Y SEGUIR AFIANZANDO EL VÍNCULO. TAMBIÉN PUEDE SUCEDER QUE UN SEGUNDO COITO ENSEGUIDA DEL PRIMERO O LOS ESTÍMULOS MANUALES U ORALES QUE PERMITEN A LA COMPAÑERA LLEGAR AL ORGASMO ANTES O DESPUÉS DE LA PENETRACIÓN Y “SALVAR” LA SITUACIÓN
EN OTROS CASOS, LA MUJER SE RESIGNA A NO TENER ORGASMOS Y MANTIENE EN SILENCIO LA SITUACIÓN, DISFRUTANDO MIENTRAS TANTO DE OTROS ASPECTOS DEL VÍNCULO, COMO LA COMUNICACIÓN, LOS INTERESES COMPARTIDOS, LOS ABRAZOS, LAS CARICIAS Y DEMÁS.
PERO FINALMENTE LA CRISIS ESTALLA CUANDO ELLA DECIDE DEJAR DE EVITAR Y CALLAR EL PROBLEMA. RESULTA OBVIO QUE CUANTO MÁS TIEMPO HAYA PASADO MÁS PROFUNDA SERÁ LA CRISIS Y PEORES SERÁN LAS CONSECUENCIAS. DE ESTE MODO, EL SILENCIO SE TRANSFORMA EN EL PEOR ENEMIGO.
¿QUÉ HACER ENTONCES? SI ÉL NO DECIDIÓ POR MOTUS PROPIO IR A LA CONSULTA, LA MEJOR FORMA DE AYUDAR A UNA PAREJA QUE ESTÁ PRESENTANDO ESTA DISFUNCIÓN ES  ASEGURARLE QUE PUEDEN SOLUCIONARLO ENTRE AMBOS, ENFRENTANDO EL TEMA CON ABSOLUTA NATURALIDAD, SIN MOLESTARLO NI CRITICARLO. LO IMPORTANTE ES RESOLVERLO CON TRANQUILIDAD, PORQUE INEVITABLEMENTE AFECTA A LOS DOS.
DESPUÉS DE CONVERSARLO, SE PUEDE OFRECER ACOMPAÑARLO Y AMBOS REALIZAR UNA TERAPIA SEXUAL. EN LAS RELACIONES INCIPIENTES, ES MÁS DIFÍCIL PLANTEAR EL TEMA Y EL CAMINO MÁS SIMPLE SERÁ SI EL HOMBRE TOMA LA INICIATIVA EN LA CHARLA.
HAY QUE TENER EN CUENTA QUE LA EYACULACIÓN PRECOZ NO SUELE SER MOMENTÁNEA (SALVO EN CONTADAS OCASIONES). SI SE DEJA EL PROBLEMA LIBRADO A SU CURSO NATURAL, PUEDE DERIVAR EN UNA IMPOTENCIA SECUNDARIA O EN UNA PÉRDIDA DE INTERÉS EN LAS RELACIONES. PENSAR "CON EL TIEMPO ESTO VA A PASAR" ES NEGAR EL PROBLEMA Y SEMBRAR UNA DIFERENCIA EN LA PAREJA.
TAMBIÉN ES IMPORTANTE SABER QUE LAS CAUSAS ORGÁNICAS SON INEXISTENTES. SOLO SE OBSERVAR EN ALGUNOS CASOS DONDE HUBIERE UNA MÍNIMA ALTERACIÓN NEUROLÓGICA O PROSTÁTICA. PERO ESTO OCURRE EN UN MÍNIMO PORCENTAJE. EN LA MAYORÍA DE LOS CASOS, SE DEBE A UNA MEZCLA DE ANSIEDAD MAL CANALIZADA, UN DEFICIENTE APRENDIZAJE O CONFLICTOS ENTRE LOS DOS.
LA BUENA NOTICIA ES QUE SE TRATA DE UNA DE LAS DISFUNCIONES QUE TIENE LA MEJOR SOLUCIÓN. EL CAMINO ES BUSCAR UNA TERAPIA ADECUADA. 
CONTACTO: GONZALEZSILVAJORGE@GMAIL.COM

domingo, 15 de febrero de 2015

Sexualidad: ¿Le escapás al sexo oral? Volvelo más placentero


A ellos les encanta y siempre lo reclaman. Pero, por vergüenza o por disgusto, muchas mujeres evitan la fellatio, es decir, la practica de sexo oral hacia el hombre. Aquí, consejos para convertirlo en un aliado.  

Si bien es conocido desde tiempos ancestrales, el sexo oral está siendo mucho más practicado en nuestras nuevas comunidades. Hoy es casi tan común como el coito: el 90% de las parejas lo practican habitualmente.

Ellos lo piden, nosotras lo evitamos 
La fellatio (sexo oral de la mujer hacia el hombre) es una de las actividades predilectas, quizás la más erotizante, para la gran mayoría de los varones. Según el informe Kinsey, sólo el 1 al 3 % de ellos dice que la idea de recibir sexo oral les disgusta.
¿Y qué pasa con las mujeres? Si bien el 58% le hace sexo oral a su pareja, de ellas sólo la mitad lo encuentra placentero. El resto se abstiene, lo niega o siente verdadera aversión por esta práctica.

Si  la mujer “recibe”, ¿está obligada a “dar”?
Comprender la importancia psíquica del gozo es aprender a vivir sin tantas reservas. En realidad, en todo encuentro sexual, lo que se recibe se da, siempre y cuando ambos estén de acuerdo y la práctica los haga sentirse cómodos y confortables.

¿Cómo hacerlo más agradable?
Para abolir la aversión al sexo oral sería bueno detenerse en algunas reflexiones:
*  Pensar en el goce. La sensación de aumentar el placer del compañero suele aumentar el propio placer. Además, las caricias linguales sobre el cuerpo son disfrutables, producen una buena respuesta erógena y constituyen una herramienta para los “juegos previos”.
*  Eliminar tabúes. ¿Podés besar el cuerpo de tu compañero? Bueno, parte de ese cuerpo es su pene. Eso incluye todos los líquidos que emite, tales como los que se producen en otros lugares de su anatomía (sudor, saliva, etc.).
*  Estar limpitos. La higiene es fundamental y se puede obtener con una estrategia útil y divertida: bañarse juntos antes de pasar a la cama.
*  Sumarle sabor. Hoy el mercado dispone de preservativos con gusto a frutilla, tutti-fruti, chocolate o menta. Además, hay geles saborizados con los más variados gustos. Y si no se tiene algo de esto a mano, será muy bueno apelar a un copo de crema chantilly, alguna mermelada, gotitas de licor, etc.,  pero sin colocarlos directamente sobre los genitales porque pueden generar una infección.

¿El sexo oral puede contagiar el Sida u otras enfermedades?
Si uno de lo miembros de la pareja está con alguna infección sexualmente transmisible (IST), el otro puede infectarse o contraer la enfermedad. Por eso, siempre hay que usar preservativos. No solo ayudan a protegerse, sino que también son importantes herramientas eróticas en el encuentro sexual.

sábado, 4 de octubre de 2014

¿Cuánto tiempo de “juegos previos” necesita una mujer?



La ansiedad es la peor enemiga del placer. Para estar bien excitadas y con el nivel óptimo de lubricación necesitamos varios minutos de besos y caricias… Muchos más de los que les solemos dedicar.
En muchas ocasiones, y especialmente cuando las cosas no salen bien, nos preguntamos qué podemos modificar para disfrutar más de las relaciones sexuales. La respuesta es simple: hay que tener muy en cuenta a los juegos previos.
 
El momento de los besos y las caricias es el más importante. La forma en que se desarrolla garantiza poder disfrutar del resto de la relación sexual y, especialmente, de la penetración. Por eso, debemos tener en cuenta el tiempo y la calidad de estímulo.
 
El tiempo de estímulo
 
Cuando nos excitamos, se manifiesta en nuestro cuerpo con una vasodilatación genital que permite en los hombres la erección y en las mujeres la lubricación. Ellas necesitan tres veces más volumen de sangre para generar la congestión vascular genital adecuada y esto les requiere el triple de tiempo que a los hombres para estar preparadas.
 
El tiempo que necesita una mujer para estar bien excitada, bien lubricada y lista para la penetración es de 25 minutos de juegos sexuales previos. Si ella es penetrada antes de tiempo no logra excitarse ni lubricarse correctamente, y esto lleva a que aparezcan la sequedad vaginal, las molestias y el dolor, así como la dificultad o directamente la imposibilidad de alcanzar el orgasmo.
 
En muchas ocasiones tanto hombres como mujeres enfrentan una relación sexual con temores, especialmente a fracasar y a no satisfacer a la pareja. Los hombres le tienen miedo a no tener una erección o a eyacular precozmente; las mujeres, a no alcanzar el orgasmo. Todo esto lleva que se inicie la relación sexual con mucha ansiedad, que dura aproximadamente entre 15 y 20 minutos.
 
Si nos besamos, nos acariciamos, y en 5 ó 10 minutos buscamos la penetración, estaremos con toda esta ansiedad. Eso es causa suficiente de pérdidas de erección, imposibilidad de controlar la eyaculación, sequedad vaginal y dificultades para tener un orgasmo.
 
Debemos besarnos y acariciarnos el tiempo suficiente para que esta ansiedad desaparezca y podamos excitarnos adecuadamente, sin sufrir ningún problema. Para ello necesitamos más tiempo de lo que dura esta ansiedad, es decir, 25 minutos de juegos sexuales previos.
 

La calidad de estímulo
 
Cuando se habla de “calidad de estímulo” se hace referencia a que debemos ser besados, acariciados y tocados donde más nos agrade, de la forma que más nos agrade y con la intensidad que más nos agrade, especialmente las mujeres. Darse tiempo para estimularse y disfrutar de estimular a la pareja es la clave para alcanzar el placer sexual.

Sexualidad: TEST: ¿Estás teniendo problemas sexuales?


Falta de orgasmos, dolores, pérdida del deseo… Algunos cambios en la cama pueden ser síntomas de una disfunción. Autoevaluate y descubrí si tus malestares son normales o si necesitás consultar a un especialista.

Este cuestionario fue creado para mujeres que sospechan tener una Disfunción Sexual Femenina (desórdenes del deseo, desórdenes de la excitación, desórdenes del orgasmo, dispareunia o dolor genital,vaginismo). Si es tu caso, pensá en los últimos tres meses de tu vida en pareja y marcá las respuestas que más se adecuen a tu realidad. 

A.- No estoy satisfecha con mi vida sexual.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

B.- Desearía que mi vida sexual fuera mejor.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

C.- He notado un cambio reciente en relación a mi vida sexual.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

D.- Mi interés en el sexo ha decaído.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

E.- No tengo pensamientos eróticos o fantasías.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 
 
F.- No siento interés en mantener algún tipo de actividad sexual.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

G.- Tengo sequedad vaginal durante la relación sexual.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

H.- Tengo menos sensaciones placenteras durante la relación sexual.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

I.- No me siento excitada o estimulada durante la relación sexual.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

J.-  Siento dolor durante la  relación sexual.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 
K.- Mi vagina se tensa y contrae durante la relación sexual y resulta difícil de penetrar.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

L.- Siento dolor con cualquier tipo de penetración vaginal.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

M.- Siento dolor durante la relación sexual pero creo que estoy suficientemente lubricada y húmeda.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

N.- No logro tener orgasmos.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

Ñ.- Tener un orgasmo es más difícil para mí de lo que era.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

O.- Encuentro que mis orgasmos son menos intensos de lo que eran.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

P.- Tengo dificultades sexuales cuando tengo sexo con mi pareja pero no cuando me masturbo en soledad.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

Q.- Mis problemas sexuales comenzaron luego de una enfermedad, herida o cirugía.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

R.- Mis problemas sexuales comenzaron al mismo tiempo que tuvieron lugar en mí cambios como ser embarazo, el nacimiento de un hijo, durante la ingesta de píldoras anticonceptivas, durante la menopausia o durante tratamientos de reemplazo hormonal o con psicofármacos (sedantes, antidepresivos).
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

S.- Si por mí fuera, podría prescindir de las relaciones sexuales.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

T.- Pienso que le tengo aversión o fobia al sexo y lo evito por ello.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

U.- Pienso que estoy deprimida y nerviosa porque tengo problemas sexuales.
1.    Falso.
2.    A veces.  
3.    Verdadero. 

Escala de evaluación

* De 22 a 32 puntos: Disfunción Sexual Femenina normal.
* De 33 a 42 puntos: Disfunción Sexual Femenina leve a moderada.
* De 43 a 66 puntos: Disfunción Sexual Femenina marcada a severa.

En los casos mayores a 35 puntos, esta escala -meramente orientadora-, podría sugerir la necesidad de una consulta especializada para un diagnóstico sexológico y tratamiento adecuado.